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domingo, 18 de marzo de 2012

6360.- HELMUT HEISSENBÜTTEL


Helmut Heissenbüttel (Nacido en Wilhelmshaven, Alemania, 21 de junio 1921, murió en Glückstadt, Alemania 19 septiembre de 1996) fue un novelista y poeta alemán. Entre sus obras, Das Textbuch (El Libro de Texto) y Ende Marlowe (Fin de Marlowe). Recibió el importante Premio Georg Büchner en 1969. Sus premios incluyen el Bundesverdienstkreuz Erster Klasse (1979) y el Premio del Estado Austriaco de Literatura Europea (1990). Durante la Segunda Guerra Mundial fue gravemente herido en el frente del este y su brazo izquierdo tuvo que ser amputado. Se casó con Ida Warholtz en 1954 (un hijo, tres hijas). Heissenbüttel murió de neumonía en un hospital de Glückstadt. Sus últimas palabras fueron "wie ein Schokoladen-Milchshake knackig nur". Tenía 75 años.



Tiempo


Topografías


b


Tiempo
pasado decrece a futuro
entre los árboles de amarillo herrumbroso en octubre se mueven los autos
/de amarillo limón
la belleza negruzca de una momia de hortensia
el paso lento de los que nada esperan
pérdida de tiempo
el terminar de la identidad sobre el puente
rastros de anís en el aire
puertas de anís
death is so permanent
las barras de latón de la conciencia de la era chocan ciegamente
/una contra otra


Poesía alemana de hoy 1945/1966. Traducción de Rodolfo Alonso 
y Klaus Dieter Vervuert. Sudamericana, Buenos Aires, 1967








«Reducción gramatical»

Si yo no sólo fuera yo sino nosotros sería yo tú, él ella. Como yo
soy yo y no nosotros yo soy yo y sólo puedo hablar de mí. Si yo fuera
nosotros yo hablaría de nosotros cuando yo hablo de mí. Como yo
soy yo y sólo puedo hablar de mí no hablo de nosotros. Pero pienso
hablando de mí [como si nosotros]. Hablo como si yo fuera nosotros.
[Nosotros seríamos nosotros si pudiéramos hablar de nosotros.
Nosotros no tiene habla. Nosotros es un fantasma hecho de yo
más yo más yo. Este fantasma yo más yo más yo es un fantasma
porque nosotros no podemos hablar de nosotros]






A propósito de sistemas totalitarios

He aquí una temeraria traducción al atrevido texto de Helmut Heissenbüttel (Odenburg, 1920), crítico agudo de la postguerra alemana, quien con curiosa y osada habilidad utiliza un juego de palabras para hablar en serio sobre un tema tan grave.


Cálculo sobre lo que todos supieron.

(Titulo Original: Kalkulation über was alle gewußt haben)


Naturalmente todos han sabido algo; uno, esto y, el otro, aquello; pero nadie algo más que aquello, y alguien se hubiese tenido que cuestionar más todavía si lo hubiese podido, pero fue difícil, pues cada quien, siempre desde esa o desde la otra posición, alcanzo sólo a oír esto o lo otro. Hoy lo saben todos porque todos lo saben, pero ya no sirve de nada porque todos lo saben. Hoy ya no significa nada más de lo que pudo en ese entonces haber significado, cuando todos alcanzaban a escuchar no todo, sino sólo esto o lo otro.

Algunos han sabido naturalmente algo más, esos fueron los que se declararon dispuestos a colaborar, y los que, en cuanto lo hicieron, colaboraron también, cuando ayudaron a que se hicieran copartícipes a otros, con violencia o con promesas, pues quien ayudó, naturalmente tuvo también que saber algo; se pudo ciertamente mantenerlo en secreto delante de todos, pero no delante de absolutamente todos.

Y luego hubo también naturalmente de aquellos que supieron un montón, la mediana cuadrilla, quienes desde uno u otro sector tuvieron algo que decir. Ahí ellos sólo pudieron administrar un poco de lo que estuvo organizado, se les dio a conocer ciertas particularidades, habrían podido tal vez sacar sus propias conclusiones de todo el asunto, o tal vez hasta lo hicieron, pero no se atrevieron, y sobre todo les faltó algo, y eso fue el punto decisivo que hubiesen tenido que saber si ellos realmente etc.

Los de allá arriba supieron naturalmente la mayor parte, también entre ellos mismos, pues si no hubiesen sabido nada de ellos mismos, no lo hubiesen podido hacer y no hubiese resultado bien nada, ya que algo así debe funcionar, y donde alguien o algo no funcionó, entonces se le despidió, como ya se había mostrado inmediatamente después del principio y, más claramente aun, hacia el final, etc.

Y naturalmente supieron uno cuantos, que casi sabían todo, también ya casi todo, y cómo funcionaba, y cómo de la complicidad se creaban los cómplices; y de los cómplices, los coejutores; de los coejutores, los corruptos; y de los corruptos, los criminales; etc. Pues los que casi todo lo supieron fueron tan poderosos que podían casi hacer todo, incluso volver coejutores a los cómplices, corruptos a los coejutores, y criminales a los corruptos, etc. Ellos ya lo sabían, y por haber sabido tuvieron que seguir la corriente. Pues esa era su oportunidad, etc., y por que se puede decir que ellos ya lo sabían, hoy se dice con frecuencia que ellos fueron los de eso, pero esto, esto no es cierto del todo, pues ellos no sabían si eso también funcionaba y aquello.

Puesto que eso lo ha sabido naturalmente un único, pero si él supo que aquel punto impulsador, por así decirlo, también funcionó, y que porque funcionó, también sucedió; y exactamente así ha sucedido también, etc. Eso otro, lo que todos supieron, no lo supo él naturalmente, pues él no pudo saberlo. Él no había tenido siquiera idea de aquello que todos pensaron y reflexionaron, etc. Pero justo de eso dependió finalmente que todo funcionara: que todos supieran algo, pero sólo un único supiera si eso funcionaba, pero no, que sólo funciono por eso, porque él no supo lo que todos sabían, etc.

Los que supieron algo más, no pudieron hacer nada sin los que sabían algo más; los que supieron un montón no pudieron hacer nada sin los que sabían algo más; los que supieron casi todo no pudieron hacer nada sin los que ya sabían un montón, etc. Pero ya que todos, incluso ese único, no supieron si eso realmente también funcionaba, no pudieron hacer nada sin ése que ya sabía que eso funcionaba, pero que no supo lo que todos sabían, a saber: que ellos no sabían si eso funcionaba también, y así funcionó.


Publicado en la revista electrónica El malhechor exhausto 3 Lima, abril 2003 (www.elmalhechorexhausto.com)