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domingo, 25 de marzo de 2012

6472.- JAIME RODRÍGUEZ Z.



Jaime Rodríguez Z. (Lima, 1973) es un poeta peruano y periodista cultural, director de la revista literaria Quimera, afincado en Barcelona desde el año 2003. Casado con la escritora y periodista Gabriela Wiener.
En Perú, trabajó como reportero gráfico en Caretas y El Sol, y como redactor en la revista Somos del periódico El Comercio. En 2003 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo Telefónica. Ese mismo año se mudó a Barcelona.
En España, fue miembro del consejo de redacción y editor de poesía de la desaparecida revista Lateral. Entre los años 2006 y 2009 fue co-director de la revista literaria Quimera junto con los escritores Juan Trejo y Jorge Carrión, y es su actual director. Colabora como crítico literario en diversas publicaciones. Es autor de dos libros de poemas.

Obra poética

Las ciudades aparentes
Poemario publicado por Colmillo Blanco en Lima, Perú, en 2001.

Canción de Vic Morrow
Poemario de temática bélica y espíritu retro publicado por Alción Editora en Córdoba, Argentina, en 2009; y por Solar en Lima, Perú, en 2011.
“El asunto empieza con una vieja serie de TV sobre la Segunda Guerra Mundial. Una serie que, tantos años después, revela una inocencia que desencadena un juego: los niños de un barrio del Rímac de inicios de los ochenta son también los soldados que matan y mueren, que tienen miedo y rabia. A veces también hambre”, precisa el periodista Diego Otero en la contracarátula del libro.








2. HAZAÑAS BÉLICAS. EL CUARENTA Y UNO


Nos hundíamos en un parafraseo perpetuo


el miedo
como una mascota
un pollo
atado a nuestros pies
invistiéndonos de silenciosa autoridad


no podíamos verlos
pero elevaban al cielo otras celebraciones
y
el asalto:
grageas apretadas entre dedos empequeñecidos
relámpagos de jazmín en las ventanas
blandos pertrechos
como fotografías transparentes


Algunos de nosotros
apenas aprendíamos a comunicar
nuestra increíble normalidad
pero
cualquiera que fuera esa condición
no aceptábamos el acto como un sacrificio


Nuestra mutua degradación
como una fiesta que uno se pone encima con indiferencia
lenguaje


sobre
lenguaje
y así
como si el hacerlo fuera otra manera de pensar
y
nuestras bajas eran incontables.












3. MUGUI


82
y aún no conocemos el nombre del traidor
su creciente materia oscura


Tenemos los bolsillos llenos de aire
y
en el estacionamiento
se suceden los cuerpos en descomposición


Las murallas
calculadamente altas
se inclinan sobre nosotros
las escaleras se llenan de presagios
y
nosotros


Tompsons de reglamento
Flyings V
madera


Estaban Carlyle y Emerson y Mugui
La parte de mí que era Caje


esforzándonos por significar
Caminamos hacia el flanco izquierdo
donde se pudren los cilindros en sus criptas


nuestra ambición
un solo de estática
cosas mal sintonizadas


Y
el traidor


espalda con espalda con
su sombra:
Mugui
miraba las máculas
las hormigas
intentando saber
si el orden en que se agrupaban las palabras respondería
a la consigna


Era terrible esa palabra
era como el viento que producían las cosas
cuando partían de su imaginación hacia ninguna parte.










24. Gatos negros, flores azules, pájaros verdes.


Conocí
a tres seres puros
a lo largo de mi vida


Agnes solía disfrazarse
de Shakespeare
en clase de teoría
ella no lo sabía
pero nos burlábamos
salvajemente en las alegres cantinas:
su luz de harapos
avanzando como un cordero ciego
hacia el sacrificio


oh Agnes murió empalada en Rusia


Adriana
vino a casa
a beber vino
una vez


su confesión me conmovió
claro está


estaba deprimida pero
yo solo quería tirármela
así que no la acompañé a la puerta
cuando decidió subir
los setenta escalones hacia la muerte
por resentimiento


meses después voló a través de la ventana
de un hotel
muy cerca de la casa de mi madre


El tercer ser puro
me mira desde la profundidad de este sendero
y
buscamos


eh tú
le digo cada tarde
gatos negros, flores azules, pájaros verdes?


y buscamos
puedo jurar que buscamos.