BUSCAR POETAS (A LA IZQUIERDA):
[1] POR ORDEN ALFABÉTICO NOMBRE
[2] ARCHIVOS 1ª, 2ª, 3ª, 4ª, 5ª 6ª 7ª 8ª 9ª 10ª 11ª 12ª 13ª 14ª 15ª 16ª 17ª 18ª 19ª 20ª y 21ª BLOQUES
[3] POR PAÍSES (POETAS DE 178 PAÍSES)

SUGERENCIA: Buscar poetas antologados fácilmente:
Escribir en Google: "Nombre del poeta" + Fernando Sabido
Si está antologado, aparecerá en las primeras referencias de Google
________________________________

martes, 10 de abril de 2012

6629.- MARTA MERINO HERNÁNDEZ


Marta Merino Hernández (Oviedo, 1972) es licenciada en Filología Clásica por la Univ. de Granada. Ha sido redactora para la prensa escrita y, actualmente, vive en Córdoba, donde trabaja para el Área de Griego de la Facultad de Filosofía y Letras en la elaboración y edición del Diccionario Griego-Español del Nuevo Testamento. Sus poemas han aparecido en las antologías Voces del extremo: Poesía y vida, Fundación Juan Ramón Jiménez, Moguer, 2006, Voces del extremo: Poesía y capitalismo, Fundación Juan Ramón Jiménez, Moguer, 2008 y Córdoba. Espacio poético, Diputación Provincial de Huelva, 2006, en la colección La Bella Varsovia y en diversas revistas literarias como La poesía Señor Hidalgo, Alhucema, La hamaca de lona o Biblia. Ha coordinado las Jornadas “Poéticas frente al poder” y ha participado en diversas actividades literarias y artísticas como la Exposición Homenaje a Frida Kahlo “Todos/as somos Frida” (Colegio de Arquitectos, 2007), “El jardín de la casa” (Vimcorsa, 2008), los encuentros internacionales de poesía “Cosmopoética 2007-2009” y la primera Muestra de Jóvenes Poetas Españoles en Bulgaria, organizada por la Embajada de España en Bulgaria y el Departamento de Estudios Iberoamericanos de la Universidad de Sofía “San Clemente de Ojrid“ (2011). Actualmente trabaja en su próximo libro.





Pocos renglones rectos.
Ningún hexámetro hasta el lago,
ningún hápax
salvo la leve luz del norte
en el porche,
avalando el púrpura,
la exaltación de tu vestido de fiesta
mientras bailas…
el púrpura
que retrasa el silencio,

el gris del arce.






Sam Hamill

Doy todo lo que hurto:

mi espera, mi léxico disperso
entre el río y la helada,
mi cuaderno momentáneo,
unido por un eco...

He adoptado el azul para escribir.
Un color distante,
un color sin meta
tras el embarcadero:

la temperatura de un cielo sin enigmas.





He vuelto a hacer un nudo simple
en la cuerda, que prosigue.

Donde ayer
suspendimos el tiempo

como el abrigo de un desconocido.