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sábado, 28 de abril de 2012

6739.- CRISTINA CAMACHO FAHSEN


Carmen Matute, escritora; María Teresa Martínez, actriz; Cristina Camacho Fahsen y Xavier Pacheco, director y actor de teatro.



Cristina Camacho Fahsen (21 noviembre de 1940). Poeta y pintora de originales dotes intelectuales. Representa en Guatemala el género literario de la ciencia ficción. Tanto la temática de su poesía como de su pintura ha sido el espacio estelar y las profundidades de las galaxias en los confines del Universo. Por su singular percepción poética es considerada por la crítica literaria, exponente fiel de la eco poesía. De los pocos guatemaltecos que cultivan simultáneamente con éxito dos ramas artísticas: Pintura y poética. Además de aficionada a la Astronomía, es periodista y promotora cultural de la Municipalidad de la ciudad de Guatemala. Su poesía ha sido editada en Antologías, revistas y periódicos literarios de Guatemala, México, Reino Unido, Brasil y Japón. Es considerada como una de las poetas más sobresalientes de la Guatemala del siglo XX. En 2003 recibió la orden Vicenta Laparra de la Cerda. Ha publicado los libros Siderales (1963), Espacio (1979), Cosmoalma (1985), Dimensión futura (1990), Poesía sideral (antología, 1996), Meridianos de luz (1996), Profundidad sideral (2002) y Espacio estelar y Tierra (2009.





Sublimación

Dame una solitaria estrella
y multiplicaré firmamentos,
multiplicaré tu vida
junto a mi cuerpo.

Dame un solo beso
y el movimiento de los planetas
quedará suspendido
en poemas tibios y secretos.

Siento sed de ti,
una sed que no se apaga
ni con todo mi silencio.

Siento tenerte en noches infinitas,
en los rayos del sol
que iluminan el disco de mi sueños.

Dame una solitaria estrella,
un beso, y elevaré nuestro amor
hacia las profundidades giratorias
del universo.



Yo

Soy una galaxia nueva
con los brazos abiertos en espiral,
mi sombra la iluminan las estrellas
y mi alma es éter que vibra
en los espejismos del más allá.
Soy magnetismos y realidad,
soy relámpago, sol, viento,
satélite armonía, centro,
mundo, volumen, ansiedad.
Mi ancestro lo viven los quásares
en un alejarse del eje principal,
queriendo ir a las orillas del Universo,
queriendo acabar con el equilibrio
del movimiento espacial.
Soy una galaxia nueva
perdida en un rincón de la soledad;
soy púlsar, fuerza,antimateria,
cometa, pasión, ensueño,
principio, abismo, planeta,
estela de la eternidad.






Disgregación

Convertiré mi sangre en luz,
partiré mi alma en soles,
soles rojos y chispeantes.
Clavaré mi cuerpo en aire,
mis ojos serán sombras.
Sacudiré mi mente
sobre cada átomo,
y así, yo disgregada,
seré parte de un todo.






Seguiré bogando

Quisiera
que esta noche terminara en mar,
en tormenta
desintegrada por relámpagos negros.
No se porqué
debate a mi pensamiento
la página que se extiende, flotando de luceros.
Quisiera
ser y no ser al mismo tiempo,
pensar y no pensar en el silencio.
Vivir y no morir es el comienzo,
alfabeto romboidal de las alturas.
Quisiera
que esta noche terminara en mar,
en gruta de fuego, en sonido ardiente,
y mientras,
mi alma seguirá bogando
alrededor de un infinito sin nombre.





Secreto

Más allá de la tormenta,
más allá de su fuerza;
las profundidades guardan
el secreto de la verdad
de las realidades y los sueños.
Átomos y nebulosas,
soles y planetas,
estrellas de neutrones
dilatan el misterio
del espacio-tiempo
y atrás de la tormenta
que se va desvaneciendo
una estrella fugaz
resbala y cae suavemente
en la galaxia abierta
de mi mano






Gravedad cero

Gravedad cero
y el amor fue más amor
y el silencio más silencio.
Flotaron nuestros cuerpos
enlazados
mientras la velocidad amainaba
perdida en la inmensidad.
Gravedad cero
y tu savia transparente
quemó mi cuerpo
llenando de pequeñas gotas
la cabina iluminada,
conjugando ilusiones
con la duplicidad del tiempo.
Gravedad cero
y engendramos el primer humano
en el regazo del espacio,
entre pantallas, luces y metales,
sueño imaginado
en la realidad.
Gravedad cero
y el abrazo fue más amor,
más fuego, más vida,
más tocar al Universo
con la sensibilidad de la pasión.





Abstracción

Olvídate del tiempo
y el espacio,
olvídate del mar,
de las galaxias.
Olvídate de todo
que mientras la muerte infinita no venga
nos amaremos
en cada planeta
que duerme en tu mirada,
en cada sombra
desplegada por mis sueños.
Olvídate de todo
para volver
la vida verso,
para unir soles atraídos
por vacíos distantes.
Olvídate de existir,
de toda lejanía
perpetuada,
olvídate del mar,
olvídate del tiempo ...





Entropía

Quiero abarcar
toda la oscuridad del vacío
hasta que me absorban las estrellas.

Quiero deshacerme vuelta noche
y que todo lo aparente se diluya
dejando la desnuda realidad.

Las chispas son ascuas que perecen,
su huella existe pero se acaba.
El universo transforma su fuego
en Entropía. El Universo consume luz,
se está acabando por ser visible,
está muriendo porque brilla.

Quiero absorver
la oscuridad entera de la noche
y esparcirla en todo el infinito
para que se iluminen de negrura
las galaxias, el silencio aparente,
tú y el mar...






Agua

En esta primera noche de lluvia
escribí tu nombre en el tiempo,
en cada gota plateada,
en cada mundo bajo tu sombra.
El amor es agua que se filtra
en las fuerzas del alma,
se diluye en nuestros cuerpos
y renace cuando te sueño en el alba.
La incertidumbre en el amor es llama,
mas de otro planeta que ha venido
a realizar lo que los dos ansiamos.
Todo lo que nos rodea
es de magnitud inolvidable:
fuego, mares, versos,
infinito, pasión, lluvia...
Hoy escribí tu nombre en el tiempo,
escribí tu nombre en el agua.




Poesía sideral de Cristina Camacho Fahsen

Poesía sideral es una antología poética de Cristina Camacho Fahsen, que fue publicada en 1996 por la Editorial Artemis Edinter, en su colección “Ayer y hoy”.
Posee una selección de cuatro poemarios de Camacho Fahsen: Siderales (1963), Espacio (1979), Cosmoalma (1985) y Dimensión futura (1990), así como poemas que, hasta entonces, eran inéditos.

Clave cósmica
Esta poesía posee una clave especial, quizá única, en las letras guatemaltecas, y es que utiliza metáforas propias del mundo astronómico, al cual la autora es aficionada.
Lugares comunes en la poesía son las flores, los sentimientos, los besos, el cabello de la mujer, las manos de los hombres, Helena de Troya y Romeo y Julieta. Es por ello, como se señala en la contraportada de este libro, que la poesía de Camacho Fahsen es original.
Iniciando con puntos claves de la poesía personal, la autora ofrece su visión de sí misma a través de imágenes astronómicas:
Soy una galaxia nueva
(...)
y mi alma es éter que vibra
(...) en un alejarse del eje principal,
queriendo ir a las orillas del Universo (página 21)
Esta definición recuerda la idea de que el ser humano posee la complejidad psicológica suficiente para asegurar que puede ser considerado una verdadera galaxia de sentimientos.
En otra imagen, no tan grandiosa como una galaxia, la poeta nos refiere otra idea:
Soy el átomo que gira solitario
en el centro del cosmos (p. 45)
Una galaxia que se aleja del centro, y un átomo que se considera el centro, son dos imágenes, tan opuestas, pero que merecen ser consideradas como buenas definiciones poéticas del ser humano.

Dolor y amor
Por supuesto, no todo en la poesía de Camacho Fahsen es autodefinición de sí mismo, sino que también hay dolor, tal como se expresa en el poema “In memoriam”, escrito por la muerte de su madre:
Nunca creí
que el Sol estallara
(...)
¡Pero has muerto, Madre,
y el Universo tiembla con mi pena! (p. 24)
También en esas imágenes, que pueden parecer frías, hay espacio para la calidez y la sensualidad:
Dame una solitaria estrella
y multiplicaré firmamentos,
multiplicaré tu vida
junto a mi cuerpo (p. 30);
en estos versos, la multiplicación hace referencia a la reproducción humana. Asimismo, sucede en:
Nadie como tú
para descubrir lo que se oculta,
lo que se altera
con tu suave parecer de bruma
y te adentras en mí
rompiendo la fuerza dinámica
de nuestros signos planetarios,
te adueñas de mi doble mundo
con fuerza total, apasionada,
con tu suave identidad de arena... (p. 49)
Sin embargo, estas imágenes de dolor y sensualidad no son las que predominan, sino que es la evasión y el escape de la realidad son los temas centrales de estos poemas, como es el caso de “Sin regreso”:
Quiero que me lleves
donde no se hayan medido litorales
donde los pulsares callen
su rutinario parpadeo, donde no existan
elipses ni edades, ni desiertos
y quede secreta nuestra simbiosis espacial. (p. 29)

O en “Teletransportación y amor”:
Teletransportación
para largas distancias
y plena necesidad de amar.

Un toque del discado, un número y el abrazo

para pasar al clímax
llegará. (p. 69),
que refiere una evasión para salir de la soledad.

Mística
Habrá que tenerse en cuenta la relación espacial del proceso poético. La autora, aficionada a la astronomía, como ya se señaló, es posible que haya buscado inspiración hurgando en las estrellas con su telescopio, en su soledad aquí en la Tierra, buscando compañía en los astros.
He allí la clave de esta antología poética, pues estas reflexiones que surgen en la contemplación de los astros, tienden ya a una experiencia mística, que siente la compañía de los astros.
Y tú seguirás presente en mi soledad. (p. 13),
o se reconoce trascendental:
mi alma seguirá bogando
alrededor de un infinito sin nombre (p. 14),
y se reconoce en armonía con el Universo, incluso en su muerte:
Moriré bajo techo
de estrellas fugaces,
de rayos cósmicos, de tempestad. (p. 17)

Un misticismo que tiende al panteísmo personal:
Sacudiré mi mente
sobre cada átomo,
y así, yo disgregada,
seré parte de un todo.” (p. 11)

Ecopoesía
Pero, ¿por qué escribir en clave cósmica? La observación, y más aún, el respeto por la armonía del Universo, es tener respeto por el mundo y la naturaleza misma. En su poema “Escribo para ellos”, reside la clave de la anterior pregunta:
Escribo poemas
para generaciones futuras,
para vidas de otras épocas
y mutantes biónicos eternos
que se reirán de nosotros
porque creíamos en la muerte.

Escribo para ellos,
los del siglo veintiuno,
los testigos de días violentos,
seres con corazón de silicio
y lágrimas primitivas
al mismo tiempo. (p. 59)
En otras palabras, estos poemas de respeto por el cosmos es un mensaje ante el deterioro de nuestro entorno. De ahí, es que se ha señalado, según la contraportada del libro, que Camacho Fahsen es exponente de la llamada ecopoesía, es decir, poesía de la Tierra, actitud poética que va en favor de la conservación de nuestro planeta.
En su poema “Tierra 2059”, año que refiere como clave para nuestro planeta, según el poemario, se advierte que la actitud destructiva del ser humano se debe a una razón:
¡No quisieron los hombres
mirar hacia el firmamento! (p. 52)

O la advertencia en “Clonación”, que dice:
¡Qué curiosa misión urgente
tiene el hombre de crear
y destruir al mismo tiempo!” (p. 60)

FICHA TÉCNICA
Camacho Fahsen, Cristina. Poesía sideral. Antología. Guatemala: Artemis Edinter (Colección Ayer y Hoy), 1996. 93 páginas.