BUSCAR POETAS (A LA IZQUIERDA):
[1] POR ORDEN ALFABÉTICO NOMBRE
[2] ARCHIVOS 1ª, 2ª, 3ª, 4ª, 5ª 6ª 7ª 8ª 9ª 10ª 11ª 12ª 13ª 14ª 15ª 16ª 17ª 18ª 19ª 20ª y 21ª BLOQUES
[3] POR PAÍSES (POETAS DE 178 PAÍSES)

SUGERENCIA: Buscar poetas antologados fácilmente:
Escribir en Google: "Nombre del poeta" + Fernando Sabido
Si está antologado, aparecerá en las primeras referencias de Google
________________________________

viernes, 4 de mayo de 2012

6800.- RODRIGO DÍAZ PÉREZ



RODRIGO DÍAZ PÉREZ: Médico, poeta y narrador. Nació en Asunción en el año 1924 y murió en el año 2005. Hijo de Viriato Díaz Pérez, uno de los intelectuales que fueron protagonista, durante casi cinco décadas. Tras sus estudios básicos recibió el título de médico en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Asunción. Considerado literato de la promoción del '50, parte del grupo del colegio de San José, que tuvo como orientador al Rvdo. padre C. Alonso de Las Heras.

Desde 1957 residía en los EE. UU., donde se desempeñó con éxito en la medicina y donde también afianzó su vocación de escritor. Su creación artística se encuadra plenamente dentro de la literatura paraguaya de exilio.

Varias de sus obras han sido traducidas al inglés, francés y alemán.

Es autor de poemas nostálgicos, recuerda su infancia y adolescencia en el Paraguay.

Publica en 1969 EL MINUTO DE CRISTAL, colección de poemas donde presenta un mundo que fluye con palabras llenas de claridad intelectual; LOS POROS DEL VIENTO, (1970); Astillas Del Sol, (1971); PLAYA DEL SUR, (1974); y CRONOLOGÍAS (Editorial Alcándara, 1983) , antología donde se halla reunida casi la totalidad de sus poesías.

Su obra narrativa incluye cuentos: ENTREVISTAS, (1978); RUIDOS Y LEYENDAS, (1981); HACE TIEMPO MAÑANA, (1989); LOS DÍAS AMAZÓNICOS, (1995); INGAVI Y OTROS CUENTOS e INCUNABLES.

Universitario distinguido, primero en las Facultades de Filosofía y de Ciencias Médicas en la Universidad Nacional de Asunción. Se doctoró en la segunda de estas facultades con la especialidad de Patología y Semiología. En 1957 emigró a los Estados Unidos. En el Estado de Virginia se doctoró en Patología quirúrgica. Se destacó como investigador, autor de más de veinte estudios científicos dados a luz en autorizadas revista como Cáncer, J.A.M.A. y Patología. Hijo y discípulo y más tarde acucioso editor del polígrafo Viriato Díaz-Pérez, enseñó en la Facultad de Filosofía ya aludida raíces griegas y latinas, y escribió un texto bajo este título: Raíces griegas y latinas. (1950). Las letras en este hijo y nieto de escritores -su abuelo materno fue el humanista Juan Silvano Godoi- son otra vocación suya, paralela a la científica. Ha publicado seis volúmenes de versos y otros seis de narrativa breve. Como editor de las obras de su padre, publicó en Palma de Mallorca 30 tomos de Viriato-Díaz Pérez.

En la poesía lírica su obra se reúne en volúmenes sugestivamente titulados El minuto de cristal, Los poros del viento, Astillas del sol, Playa del sur, Cronología.

En narrativa breve Rodrigo Díaz-Pérez ha publicado Entrevista, Ruidos y leyendas, Ingavi, Incunables, Los días amazónicos y Hace tiempo... mañana. Varios de sus relatos han sido traducidos al alemán, al árabe, al francés, al inglés. Relatos suyos figuran en antologías.





Tal como en la vasta sucesión del día el cielo resuelve sus luces con justo poderío, la poesía de RODRIGO DIAZ-PEREZ (Asunción, 1924) es habitada por colores cambiantes, que circulan y se preparan según la visión que anime al poeta: a veces, la patria ausente se le aparece velada y crepuscular, como si la nostalgia fuera una lágrima; otras, el alba requerida incendia su escritura hasta la invocación y el apóstrofe; en todo momento, la caudalosa amistad, la memoria o el reclamo de sus -mayores, las glorificaciones y penitencias., del amor le sostienen la palabra creadora, veta preciosa y firme que emerge a salvo de la anécdota y la distancia,
RODRIGO DIAZ-PEREZ, residente en los Estados Unidos de América desde hace largos años, médico patólogo, profesor universitario, investigador de la cultura paraguaya, narrador y poeta, es tan puntual como generoso en el ejercicio de su múltiple vocación. Pero es en la poesía, y singularmente en CRONOLOGÍAS, donde podemos aprender su ingente cifra humana, la de su noble vigilia y grávido corazón.
Fiel a su compromiso de recuperar las voces mejores de nuestra poesía, ALCÁNDARA ofrece hoy la de este compatriota ejemplar, en la espera de que el fervor y la admiración acompañen al destino que cumple a estos poemas.


ESPERA ENAMORADA
Aquí estoy. Yazgo
entre el polvo y el deseo.
Crucificado
en la aurora del tiempo,
miro las estrellas
que llegan de a poco,
asomando sus brillos vesperales,
gimiendo los caminos
transidos del espacio.

Aquí estoy. Yerto.
Frío sendero
de afilados remansos,
que buscan su cauce
en la cuchilla musical del viento.

Cubierto por el velo
de un recuerdo,
reclamo, a veces un gesto,
una palabra, quizá un silencio
vano en mi dura y profunda soledad
temprana.

Aquí estoy. Remoto,
acariciando una tenue vestidura,
un desteñido velamen de barca
sin madero.

En sueño de follajes,
multicolor gemido,
huerto de amores
¡todo lo que llega!
y sigo, y espero.

Yo no sé lo que pasa
tras la muralla de la vida,
pero esta tarde quiero
dejar por un momento
mi trajinar ausente,
-vano hilo de atajos insondables-
callar por un minuto
la pena que se sale tan honda de mi alma.

Y sentirte, soñarte como eras:
¡Clavel y mariposa!
... Y lo sabes: aquí estoy, te espero.

Me tienes, playa de los naufragios, hoy.
Mañana, lo que llegare.

Me tienes,
de nuevo en la orilla fluctuante
de tus párpados soñados
a punto de quebrarse
mi casco de añoranzas...!
1956

I
BUSQUEDA
Estoy llamando a gritos
busco la palabra indecible
el árbol puro
la frágil ribera
de tu silencio de nardos

… busco los pedazos de tus poros
… en los escombros remotos de los sueños
… y no paro de mirar...

Prisionero de estancias desoladas
cada esperanza agotada
en la curva de tu ausencia
va desvistiendo mi pena
hasta dejarla fría incierta
para siempre esclava
en el santuario rescatado
de los cielos...

Una sed de recónditos desiertos
me trajo a tus orillas
palpitados agobios
arrastran
la tristeza
y la impregnan de Tiempo y de Presencia
Y me vine hasta la nieve
pero me muero de ausencias
horas talladas con mangos y naranjos
ceñidme con vuestro zumo
de mejillas tempranas
que más allá de los horizontes colgados
nos esperan los sueños
que siempre han de llegar...

UN SILENCIO DE PERROS
Un hondo silencio
roto solamente
por un lejano ladrido
cuyo eco perfora
los recuerdos
de las siestas insomnes
Y un grito tendido sobre la arena
parece un viejo cuento
o una anciana leyenda
buscando un cauce trémulo
en la urbe inaccesible
de los años sin lindes
yo en realidad no sé dónde encontrarte
fibra de ausencias
mariposa encendida
abril sonriente quiso
regalarte los pétalos tutelares
y no estabas
sonámbula espectral
y sin embargo mía
te escabulliste
como un pez de mar adentro
y te me fuiste de pronto
estrella andariega
dejando tu rastro hechizado
a través de todo el cielo.

VISIÓN ABISMAL
Para Rubén Bareiro Saguier,
que siempre me recuerda

Cuando se escuche el tumulto de un mensaje
que brote de la tierra con tono germinal
que triture
los terrones mojados de rocíos
para llevar su esperanza de ramas
y de pólenes
hasta la receptiva atmósfera
que palpita en la vida
cuando los troncos vírgenes busquen
en la irisada irradiación solar
la cópula feraz que multiplica
la geométrica
figura de las células
cuando debajo de los viejos troncos
nuevos brotes perforen las praderas
ardiendo nuevas hojas
exhalando clorófilas
y desperdiciando zumos en el proceso vital
de la supervivencia
cuando ya un bosque de amores vegetales
no permita la profanación de nuestros pasos
y requiera la hemorragia
del hacha o del machete o de la azada
cuando los pájaros cansados
encuentren en las altas cimas
un seguro escondite para el canto
cuando la lluvia arroje hasta las flores
el arrecio doblegante de las gotas
y desperdicie perfumes
en el valle en los alcores
en los hondos matorrales espinosos
cuando vengan las langostas por el viento
y las hormigas por el suelo y el subsuelo
para robar toda la indefensa algarabía
la cristalina belleza de la selva
y cuando por encima de todos los niveles
la primavera explote y encandile
allí estaré en los sementales
selva cuna orgasmo flor
para abrirte mi pecho para darte mi garganta
llena de temporales.

DISTANCIA REDIVIVA
A lo lejos
un paisaje tembloroso
venido hasta las torres
de todas las distancias
para morir los retornos
azotados

Se pierde de a poco
y a lo mejor está colgado
en el rincón de algún museo
soñado por los vientos

Más allá del infinito
presiento
las cuerdas de un arpa
estremeciendo la tierra
en cada una de sus fibras vegetales

Todo está mudo
hasta el arado centenario
rompe los cuajarones rojos
de tu lomo
sin que nada disturbe
tu calma de pandorgas

Con definida vocación de madre
seguirás pariendo
vástagos de hierro
sin glándulas para el lloro

Tus hijos mis hermanos
se levantarán de a poco
mirarán las estrellas o el sol
o la luna o las tormentas

Despertarán los músculos
y volverán a ti
para besar tu polvo el humus
de tu sonora matriz mediterránea

Y nada existe que pueda borrar de mis pupilas
el mágico respiro de tus poros campesinos

Después de tantos años estoy en ti
Existo impregnado de tus largos vientos
abrazado a la espuma de tus ríos
agitando las ausencias misteriosas
en los hondos barrancos del recuerdo.

II
LOS POROS DEL VIENTO
Para Josefina Plá, brazo y luz
I
Como el humo
se desliza a lo alto
y se pierde en el cáliz de los cielos

No tiene formas
ni grietas
Y sin embargo llega
hasta el crepúsculo
absoluto de los sueños

Cruza el infinito
toca las cimas de la inocencia
y de nuevo
como el humo
penetra en los rincones callados
astilla andariega
apariencia menuda
anónima

Quédate de una vez
bebamos los horizontes
Brindemos
por el rocío mañanero
por las gotas de las orillas
por las flores
que siempre han de estallar

Un brindis de silencios
Mudos
Contemplando los pájaros brotados
con las fibras del sol

II
Viento
llanto lejano de nubes
te desplomas
tempestuoso
llegas hasta mi piel
y te separas
para seguir mordiendo
los lagartos refugiados
en los confines
inmóviles
del tremendo silencio
Después del arrecio abismal
miro el parque desnudo
inundado por lunas o polvos
que ni siquiera existen
Mis ojos se pierden
en el reflejo señero de una fuente
levantada
hace ya muchos siglos
Hasta las gotas irisadas
parecen llegar
recién nacidas de ilusiones

Si todo un paisaje
de sombras y maderos
pudiera clavarse
más allá de mis ojos

Si pudiera tan sólo respirar
las ingrávidas llanuras
ahogadas por el tiempo!

POEMA DEL PEREGRINO
Para Leticia Godoi Rivarola
de Díaz-Pérez, mi madre

Este largo sendero
que vamos transitando juntos
tú allá donde no me ves
yo aquí donde apenas recuerdo
se va perdiendo de a poco
y hoy
borroso aroma
se está poblando de nubes
y de cantos milenarios
Cuna de sol
mar de cenizas
Oh Viento de sales y cal
quién te volviera a tocar!!!

ENTRAÑAS DE AUSENCIA
Para Luis Aurelio Campos Cervera

Vibrante
habitas las formas
inocentes
Puro mineral dormido
te desprendes
tronco enraizado
íntima ternura
de un viejo cancionero
Sacudes las entrañas del silencio
y te deslizas levemente
hasta tocar muy hondo
donde sólo existe la emoción
de los sueños
el estremecimiento desnudo de la ausencia

HACE YA MUCHO TIEMPO...
Hace ya mucho tiempo
cuando apenas
las yemas de los dedos
comenzaban a tocar tu arcilla diminuta
recibí de ti
los nervios
los músculos
los brotes de mi sangre

Y no supe si elegir
el limonar sin muros
o la desnuda melodía
de los sueños heridos

Comencé el largo viaje
dejando en cada aurora
relieves de rocíos
paisajes
átomos
de mi alma

Y sigo navegando
Cuánto he visto
y seguiré viendo
nuevas estrellas
pulsos de terciopelo
imaginarias catedrales

ONIRIA
Largo ventanal
He retomado el cauce de tus secretas avenidas
y en los extremos difíciles
de tus horas inciertas
me escucho
Arena mística
Rosa o Palma
ya no lo sé
y percibo el alborotado
latido
de mi caja de vientos

Entonces mis amigos
dónde están las sombras
de los viejos eucaliptos

Memento
Estoy muy lejos
gesto desnudo
en esta desparramada pradera
de pinturas relámpagos y flores

PAISAJE DE MI TIERRA CAMPESINA
Para Augusto Roa Bastos, desde siempre

Una llovizna silenciosa
despertó a la mañana
Se está borrando de a poco
el horizonte de lomas
que circunda el silencio
campesino

Mientras pienso en los fértiles
valles florecidos
rejuvenecen mis células
y renacen los trémulos recuerdos

De repente la lluvia toda
arrebata hasta el suspiro o el llanto
Se desliza a diluvios
ahogando toda la topografía
de las calles
las casas
los ranchos
los árboles

Resoplando
los caballos dan coces al aire
no saben qué hacer con los rayos y los truenos
las vacas y hasta los toros aprenden a respetar
el enojo de los tiempos y esperan cualquier cosa hasta la muerte

… En una esquina de la pieza compartida
… con toda su familia
… llora una minúscula humana proyección
… entre un montón de trapos
… Y una madre
… heroica presencia
… en el combate contra todos
… tiene una grácil caricia
… le sobra voz para un canto de cuna
… Su trémula mano morena
… de soles tropicales
… es toda una escultura de pasión
… La calma dibuja una minúscula sonrisa
… en el rostro iluminado del hijo

Pasó la noche bramando vientos y destellos el rancho
crujía la miseria de los años

… Pero pasó todo
… Un arco iris abraza los espacios ondulosos
… Don Miguel Fernández
… ya sabe que debe comenzar
… el derroche de semillas
… Inyectar de nuevo el suero de sudores
… a la tierra que no le pertenece
… Qué más le da

III
VIAJE
No deben agregarse más palabras
para este viaje sin rostro
sin tiempo
Existes
Eres pan
para el hambre de mi pecho
Yo que sentí bien de cerca
el desgarro de tu fuga
te vi pasar despacio
casi inmóvil
Ventanillas cerradas
agolpados latidos
comprendí que ya nunca
al menos por ahora
nunca-ahora-siempre
volverías
Elegida
Buscaremos alguna vez
el sitio
hasta las mismas yerbas marchitas
el mismo verano
y hasta el mismo sol
como testigos
como compañeros
para el largo viaje
que tenemos por delante
Yo estoy triste
Sé que tú me esperas
en la punta de alguna estrella milenaria
ahora-nunca-siempre

MENSAJE
Para Rodrigo Campos Cervera

Alguna vez los senderos serán confluentes
y podremos retomar las avenidas
sumergidas
en el letárgico concierto
de oscuros cementerios

… Las verdes trincheras que vamos cavando lentamente
… en nuestros atónitos corazones
… esperanza febril renovadora
… serán retomadas por los soldados
… de nuestros más hondos pensamientos

Los sueños decantados
son el pronunciamiento guerrero
de nuestros anhelos infinitos
subconscientes
que buscan la mínima burbuja
el musgo
de los ríos desubicados y turbios

… Seguiremos hasta el final de la jornada
… Es una orden
… Nos esperan milenios
… constelaciones naufragadas
… repúblicas enteras
… ricos y pobres
… niños soñando vacaciones
… nos esperan ansiosos

Somos nosotros después de todo
el Estandarte
la pólvora de las batallas venideras
el tronco de los duros maderos enterrados en el polvo desolado
del exilio

… Resurgimos
… rescoldo o sedimento
… a punto ya de ser eliminados
… por los que olvidan
… o pretenden olvidar
… que en las selvas
… en las orillas de los ríos
… hasta en las curvas imprecisas
… de las nubes
… los pájaros
… las mariposas
… y las libélulas transparentes
… seguirán soñando el retorno del polen
… la Gracia Creadora
… Dios de toda Infinitud

Por ahora mostramos sólo un ápice
de nuestra resistente investidura

… No habrán tiros ni revoluciones
… No hacen falta
… El decrépito edificio
… sufrirá el castigo de las cosas viejas

Llevamos el grito uncido de santidad
La verdad y el destello
Oh belleza aterradora
harán crepitar los bosques
escaparán las serpientes
huyendo por todos los rincones
Será un caos un diluvio
o una música de ensueños
Lo que fuera
quizá no tenga ya ninguna importancia
Pero seremos nosotros
Estallaremos
Nos escucharán también los arrieros indiferentes
de las quebradas carreteras

… Tierra fragorosa y triste
… La verdad se viene
… Está llegando
… lúcida y sencilla
… Su música respira en las entrañas
… y abona las vértebras
… de todos mis hermanos
… silenciados
… aterrados
… abatidos

La verdad se viene de a poco
es como el Sol
Brillará para todos
Sin filiaciones partidarias
sin colores fratricidas
sin entregas humillantes

… Los negros portones
… de las cárceles políticas
… se abrirán de una vez
… las campanas de todas las Iglesias
… saludarán la Gloria de la Liberación
… Como en París
… Como en Roma
… Como en Berlín

Será nuestro el momento
de no sentir la furia
de todos los rencores
Será nuestro el momento
de quemar los colores disonantes
y de besar la tierra de todas las cosechas
presentes y futuras
Será nuestro el momento
sin mordazas
sin torturas
sin picanas eléctricas
sin terror en las calles
Será nuestro el momento de la Libertad
que se viene
Amén

IV
ESTAS SON LAS ÚLTIMAS ROSAS DEL VERANO
Para Leticia

Rojas
intensas
Amarillas
triunfales
las mueve el viento
que diluye el perfume
tan lleno de misterios

… Son las últimas flores del jardín
… Y no sé cómo siguen brotando
… si el frío ya corta
… los tallos
… de todos los gladiolos
… y apaga los colores
… tan llenos de geranios

Me miró la niña
-ojos verdemar
tristeza remota-
y apenas susurró
"Son las últimas flores del verano
me cuentan que muy lejos en el Sur
las flores nunca mueren
y las hojas sobreviven
los vientos más terribles..."

… No supe qué decirle
… y continuó
… casi hablando consigo misma

…… "Llévame al jardín que no se muere
…… porque no quiero ver las rosas
…… sin colores..."

Un viento de tajos hirientes
cortó las últimas palabras
que apenas se escucharon

… "Mira pequeña
… yo tampoco quiero que las rosas
… se vayan
… ven conmigo bien pronto
… iremos tan lejos como quieras
… viajaremos con el viento
… para llegar más pronto!!!"
1969

PUERTO Y CASA FUERTE DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN
Para Juan de Salazar y Espinosa,
capitán-poeta y viejo amigo mío

Isla de intensas melodías
arrebatada presencia de abismos invisibles

Refugiado en tus calles
durante mis paseos imaginarios
me asaltan las fragancias de tus patios
y me transportan hasta las puras orillas del romance

… Una pareja escondida
… -anónimo esplendor!-
… susurra
… un lenguaje tibio de pétalos
… y auroras

Yo sigo caminando
-hasta creo que voy soñando-
Un cielo azul
devora la explosión de las estrellas

La brisa del río
silba su mensaje tocando los poros
como todas las noches que recuerdo

No puedo detenerme
la ilusión me transporta
al mismo corazón de tus largas avenidas
Exóticos nombres
ñandypáes caraguatáes urundeys quebrachos lapachos
O nombres familiares
naranjos eucaliptos mandarinos paraísos
alboradas celestes o violetas
legendarios personajes telúricos

… Ciudad Verde
… Roja Amarilla Azul
… Ciudad al fin fosforecente
… Aquí estoy de nuevo tocando
… estrujando las hojas
… de los brillantes árboles cantores

Un poco del perfume navegará conmigo
multitud de auroras

… Espérame ciudad
… de tibios labios
… tropicales:

…… Hace rato que estoy surcando
…… tus aceras
…… ya casi estoy llegando
…… y no despierto...
1970

CUANDO TODO SE ACABE...
Cuando llegue la total combustión
de las venas
y se rompan las arterias
yo no sé qué será de mí

¿Quedaré en el último proceso
elemental?

Quizá retorne con una gota del relente mañanero
para secarme de nuevo
sin dejar ni una mancha
en el pasto de los amaneceres violetas
que recuerdo vagamente...

… A lo mejor más lejos aún
… despierto una mañana
… con el mismo rosario de corazones enterrados
… y comienzo una vez más
… la jornada tantas veces hollada
… de vivir y de morir

No buscaré el laberinto
de nuevas avenidas
Intentaré
-exactamente-
cometer los mismos errores
y buscar los mismos aciertos

Perseguiré
el mismo cariño
que se escapa sigilosamente
cuando amanece

… Oh cuna de imposibles
… sueños precipitados
… lejanos
… más aún
… remotos
… apenas dibujados

¿Seré siempre prisionero del secreto?
Oh levitación sin éxtasis
búsqueda rumorosa

Respiremos
antes de que se pierdan los latidos
ya que después es imposible
casi imposible digamos
arrancarlos de nuevo
del perfume que encierra el concierto
que desciende de muy lejos
de tan remota estrella
que nos dejó sólo un rastro
de su paso por la vida...
1970

RAÍZ SONORA
Para Cristóbal Campos Cervera ara (Rey)
espíritu soñador e íntegro Artista.

Mi tierra es un bosque sonoro
sinfonía de hondas raíces
sumergidas en la quebrada
corteza
receptiva de lluvias y sequías

Tiene un perfume de espesuras
que habita un vuelo de palomas

La faz de la tierra no tiene
orillas
Sólo es emoción
gris
verde
azul o roja
sólo es música de lenguas labios
piel
corazón orquídeas o gacelas

Mi tierra es un bosque sonoro
inescrutable
La defienden los espinos rabiosos
y las fieras y todos los insectos
la protegen del Hombre y sus peligros
Mi tierra es un bosque sonoro
arena renacida
que busca su proyectada palabra
en la esperanza
y emite su pulso vibrante
hasta el sol
de vertical postura entre los fuegos

Desde arriba
mientras toco las nubes
mi tierra se hamaca
entre pájaros y serpientes

Apenas entreveo
las curvas delicadas
los árboles de piedra
arcoiris vegetal
pura presencia de silencios
milenarios
cuna al fin de la memoria

Bosque sonoro
brigada de historias torturadas
tierra mía al fin hasta en los sueños!
1974

V
TARDE FUGITIVA
La tarde dibujada entre neblinas
recorta tu silueta evaporada
los ámbitos callados de tu ausencia
en mis manos colmadas de añoranzas

Tu sonrisa tranquila y alejada
sólo encuentra el destello de unas flores
recogidas de un árbol enraizado
en las fibras nostálgicas de mi alma

Persistencia tenaz de la mirada
plasmada con las letras del recuerdo

Ese gesto inconcluso de tu efigie
esos ojos que horadan mi destino
me queman en la tarde de mi vida
y me alcanzan tranquilo y sosegado
¡Lejos están los sueños compartidos!

FUTURO VEGETAL
Para Guido Rodríguez Alcalá

Yo sé que me esperan las grandes arboledas del futuro
Seré recibido
por un largo cortejo de hojas silenciosas
que de norte a sur y desde todos los ángulos
bailen su brillo de esmeraldas naturales
en mapas fantásticos de vientos y de sombras
y envíen su trémula memoria de savias cristalinas
a mi piel y a mi pulso anhelante
a mi alma y a todas las retinas
capaces de vibrar con el empeño de sueños y vigilias

Soy parte del bosque apagado por la noche
las esencias destilan sus perfumes de cortezas
y me encuentro prisionero de tallos gigantescos
que arrancan del mismo corazón de los troncos milenario

Tienen vida y palpitan los seres vegetales!
Hasta recibo un mensaje de silbos misteriosos
y un soplo acariciante de abanicos florecidos
Está húmeda y lunada la superficie de flotantes maderos
Sigo caminando
Separo los gajos para hacerme una huella
que tras mío desaparece como la onda de un lago
y no sé hacia adónde voy en el medio de la noche
Qué más da

De todas formas mi casa será un árbol
y alguna vez muy pronto quizá mañana mismo
me crecerán más árboles
con toda la furia de sus raíces afiladas
para empezar de nuevo el ruedo necesario
que separa la vida de la muerte...

HAY QUE ASUSTAR A LA MUERTE
Para Joel Filártiga

Hay que asustar a la muerte y teñirla de color violeta
Quemar los paños negros que existan en el mundo
Encender fuegos de purezas por doquier

Exterminar los mensajeros que anuncian con repulsivas
trompetas de barro
la inminente presencia de sus pasos traidores

Hay que aterrar a la muerte
Destruir los inviernos
con todas sus nevadas y sus hielos fatales

Hay que escupir a la muerte
Negar los cañones
los plomos
las entrañas de odio
los tanques, bombas, fusiles, aviones de caza
o monstruos alados de bombardeos
que destruyen las rosas de los niños
y dan sangre a los pechos de madres luminosas!

Que florezcan ofrendas a la vida asustada
que intenta apartarse en sus declives
del terror que la asola en cada esquina del orbe
Enterremos a la muerte

… Si fuera posible
… con todos sus aliados presentes y futuros
.
Y no pongamos ni cruces ni estrellas en su tumba
Olvidemos a la muerte
Muerte a la muerte predecible!
Vida al hombre y paz en la tierra
siempre que sepamos cuáles son los dolores
y quiénes los originaron...
Ann Arbor, 1979

VI
LA MEMORIA DE UN VIENTO...
Se cuela por las rendijas de las viejas
ventanas toca la piel morada que proteje las carnes
es todo invisible como un fugaz recuerdo
.
… No sé de dónde vino con su paso medido
… pero al llegar las tardes cuando el sol ya declina
… entre el rumor de abismos el crepúsculo trepa
… dibuja los contornos poblados de perfumes
… y avanzas tú también soberana de muslos
… tocando renaceres asombrados de penas

Recuerdo que la puerta quedó sin cerraduras
esperando desnudas caricias desgranadas

… Oh misterios aquellos de fríos atardeceres
… la nota temblorosa ahogada en tu llanura

….. Sigue lucero inmóvil que te buscan los techos
….. ya que no están las manos ardorosas trémulas
….. mientras llega la noche
….. y los grandes espacios
….. nos esperan callados
….. tendidos en los cielos
….. de remotas fragancias

Qué podemos decir que ya no esté tocado
por las mismas palabras gastadas por los sueños

… Busquemos en el mapa de tu hembra cabellera
… las ráfagas sonoras de los nuevos laúdes

Encendamos querida la infinita melodía
que siempre nos espera al terminar las lluvias

… Oh frondosa leyenda campana de suspiros
… Siempre Tú el Principio
… y el Fin de los perfiles!

LLUVIA
Está lloviendo. Una llovizna gris y callada. Apenas se mueven las hojas en vaivén de gotas. El pueblo dudo que tenga un nombre. Lo veo, lejos, perderse en jeroglíficos apagados y yertos. El tren de nuevo deja caseríos llenos de silencios, tren que va buscando el cauce formal de rectas artificiales. Las ventanillas sudan el desgranar de nubes y seguimos -latidos y rumores- hasta remotos confines. Qué peso para el alma este agobio de rutas que no dejan elegir la sombra de un silencio... El silbato quejoso nos dice que llegamos. En esta espera estamos hace rato. El humo de las casas nos saluda con su color informe de violetas azotadas. Debemos descender. Felices los que tienen un lugar para el sueño, un átomo de paz. Muchos seguiremos añorando las mudas esquinas, los rincones dolientes. No es fácil aprisionar la efímera sonrisa, la perfumada estancia, el Ser inextricable que incendia magnolias y mediodías de raras orillas. No es fácil hallar el Lugar donde la primavera de un recuerdo abre los cauces de una vieja palabra... No busco reimpresiones de brazos que se agitan en los puertos dolientes. No está ya más el carro colmado de arcanos nenúfares ni quiero el murmullo ondulante de recuerdos aromados. El tren de nuevo llama. Desde las ventanas húmedas, mis ojos no ven lo que vamos dejando. Es mejor ignorar los temblores finales y sentirse llevar por caminos sin nombre a través de pulsos desvanecidos, en silencios extraños como gritos de pescadores a lo lejos, tragados por olas imponentes...

LA ALCÁNDARA
(Visión triunfal para Carlos Villagra Marsal)

Desde el balcón de los destellos
el filo dorado y lejano
-Río mayor, el Paraguay-
legendario caminante por siglos
deja ver sus vértebras quebradas
por olas y laderas azoradas...
Este impacto de brillantes reflejos
hace poco caminaba
entre breñales, zarzas y lapachos
dueños de la tierra entonces

… El viento, las lluvias y las frondas
… nacientes
… tocaban los átomos con las cuerdas vitales
… de una presencia selvática e indomable

Una mañana luminosa
con planos enrollados
en sueños y avatares
llegó un mancebo recuperado
por la fuerza del retorno
y comenzó la tarea

… De a poco nacieron los muros
… se fue alzando el milagro

Nació La Alcándara
soñada hace muchas estrellas
Está con nosotros la huella
de los pasados intentos
La vimos antes
La tocamos hoy
con el impacto de su tierna arquitectura
Vinieron los amigos
Los que prometen para todos
los ausentes
la esperanza mañanera
de una paz con libertad

Está José María Gómez Sanjurjo
con su corazón
que es roquedal de altos principios
y su mirada
preñada
de rías taciturnas
extraviada
en la bruma envolvente
de Santiago de Compostela

Nos mira Carlos Villagra Marsal
-con los ojos de Don José Marsal
en los bambúes de Villa Aurelia-
Carlos Villagra Marsal
enigmático
para quien no existen los buzones
porque su corazón lleno de alondras
habita las apretadas callejas
del abrazo,
Y está también Sila Godoy
con la mujer de madera
a la que hace sollozar:

……………………… Recuerdos peninsulares
……………………… torrentes mediterráneos

Y están todos los que no pueden venir
en esta hora de silencios grietados
por el pozo de las lágrimas
Y están también todos los que olvido
Recuerdo sin embargo a Gonzalo Zubizarreta-Ugarte
quien trajo de California
una lira furtiva
y una presencia de flores soterradas
en el mar de Suakin!
Dios mío
Todos los que olvido y están conmigo
en el turbión real de mis palabras

Estoy lejos
Me aprietan las nieves impetuosas
los implacables fríos glaciares
Y recuerdo al otro Rubén
Rubén Talavera Goiburú
festejando
un catorce de Julio
Una noche entre los lagos
besando las riberas
de todos los anhelos

… Me resta agregar
… (yo sé que queda mucho por decir)

que vendrá la melodía
triunfal
de nuestro Grito
Compañeros
y veremos
el buque luminoso
remontando declives
al compás de los vientos liberados
Nuestro mensaje de ríos
y montañas recuperadas!
Nuestro acento sin entregas
alzando la Bandera
que nunca la perdimos!
Amén
Ann Arbor,
Enero de 1983

ÍNDICE
Espera enamorada,
I
Búsqueda, Un silencio de perros, Cabalístico, Villa Aurelia renacida, Visión abismal, Distancia rediviva, Cuenca de silencios, Estrellas de abril,
II
Los poros del viento, Poema del peregrino, Entrañas de ausencia, Hace ya mucho tiempo..., Oniria, Pura es tu nombre..., Viajeros, Paraguay. Paisaje de mi tierra campesina, César Alonso de las Heras, El viaje inminente,
III
Vilanos, Prieto recuerdo, Creación, Espejos, Marino enamorado, Tapial de los años, Viaje, Otoño, Páginas sueltas, Vuelo de latidos, Otoño en Ann Arbor, Nocturno, Mensaje,
IV
"Estas son las últimas rosas del verano...", Puerto y Casa Fuerte de Nuestra Señora de la Asunción, Cuando todo se acabe..., Han abierto un camino en la selva..., Este golpe..., Estoy empujando un navío, Germinal, Playa del sur, Cruces en la jungla, La quinta de Campos Cervera, Silencio vegetal, Raíz sonora,
V
Tarde fugitiva, Futuro vegetal, Álamos, La cámara de Edgar Allan Poe, Recuerdos, Setiembre, 1939, Desde lejos..., Briznas, Siempre, Hermano, Mary Cassatt, Hay que asustar a la muerte,
VI
Estamos llegando a Luxemburgo, L'Etroit - Detroit - el estrecho, La memoria de un viento..., Lluvia, Escalofríos..., University of Virginia, Eros, Cronología desolada, Silencios insomnes, La Alcándara,