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domingo, 27 de mayo de 2012

7058.- JACQUES RABEMANANJARA



Jacques Rabemananjara
Jacques Rabemananjara (Maroantsetra, Provincia de Toamasina, Madagascar; 23 de junio de 1913 - París, Francia; 2 de abril de 2005), héroe de la independencia de Madagascar, fue un escritor, político y vicepresidente malgache.
Jacques Rabemananjara nace en 23 de junio de 1913 en Maroantsetra, ciudad en la provincia de Toamasina de Madagascar. Tras una breve estancia en el pequeño seminario de la isla Santa María, Rabemananjara estudia en el colegio de los jesuitas de Antananarivo. Al finalizar sus estudios trabaja en la administración colonial. Entre 1935 y 1936 es director de la revista mensual Revue des jeunes de Madagascar, cuyo lema era: Devenir francés permaneciendo profundamente malgache, publicando diez números, sin embargo las autoridades coloniales la consideran de contenido peligroso y prohíben su publicación. En 1939 es enviado a Francia por el Ministerio de las Colonias formando parte de la delegación malgache que participaría en la conmemoración 150 aniversario de la revolución francesa.
A partir de su llegada en París, se inscribe a la Universidad de la Sorbona donde estudia letras clásicas, obteniendo su licenciatura. Algunos meses después de su llegada en Francia publica su primer recopilación de poemas Sur les marches du soir (En los límites de la noche). En Francia, Jacques Rabemananjara toma conciencia malgache, lejos de las mistificaciones de la Revue des jeunes. El contacto con otros escritores de origen africano en París marcan profundamente su obra. Jacques Rabemananjara hace una poesía solemne, clásica en sus formas, serena, a veces simple en su serenidad.1 Su carrera literaria es muy paralela a la de Jean-Joseph Rabearivelo; ambos habrían de influir decisivamente en Flavien Ranaivo, otro gran poeta malgache. Tras la segunda guerra mundial participa en el proyecto Présence Africaine (Presencia Africana), junto con Léopold Sédar Senghor y, sobre todo, Alioune Diop. En 1946, se entrevista con los doctores Joseph Raseta y Joseph Ravoahangy y juntos, desde París, fundan el Movimiendo Democrático por la Renovación Malgache (MDRM).
Fue elegido diputado de la provincia de Tamatave en 1946, sin embargo, Rabemananjara no logra sentarse en la Asamblea Nacional debido a que en los días siguientes a la insurrección malgache de marzo de 1947, es detenido por las autoridades por sospecha de ser uno de los instigadores. Rabemananjara es torturado, juzgado y condenado a cadena perpetua. Durante los años que pasa en prisión que escribe los poemas Antsa, Lamba y Antídoto que le valdrán el título de chantre de la négritude. En 1956 es liberado y exiliado, no regresa a su país hasta que éste obtiene su independencia en 1960. Participa entonces en la primera república malgache ocupando distintos ministerios en el gobiernos del presidente Philibert Tsiranana, siendo vicepresidente de la república en 1970. Tras la revolución de 1972, elige el exilio y no regresará sino hasta 1992.
Muere en París el 2 de abril de 2005.

Obras

Poesía

L'Eventail de rêve (1935), Antananarivo: La Revue des Jeunes de Madagascar.
Aux confins de la nuit (1935), Antananarivo: La Revue des Jeunes de Madagascar.
Sur les marches du soir (1940), Gap: Ophrys.
Lyre à sept cordes (1948), París: Anthologie de la nouvelle poésie nègre et malgache de langue française, précédé d’Orphée noir de Jean-Paul Sartre, PUF.
Apothéose
Rites millénaires (1955), París: Seghers.
Antsa (1956), París: Présence Africaine.
Lamba (1956), París: Présence Africaine.
Antidote (1961), París: Présence Africaine.
Les ordalies, sonnets d'outre-temps (1972), París: Présence Africaine.
Oeuvres complètes, poésie (1978), París: Présence Africaine.
Thrènes d'avant l'aurore: Madagascar (1985), París: Présence Africaine.
Rien qu'encens et filigrane (1987), París: Présence Africaine.

Teatro

Les dieux malgaches (1947), Gap: Ophrys.
Les boutriers de l'aurore (1957), París: Présence Africaine.
Agape des dieux Tritiva: Une tragédie (1962), París: Présence Africaine.

Ensayo

Témoignage malgache et nationalisme (1956), París: Présence Africaine.
Nationalisme et problèmes malgache (1958), París: Présence Africaine.
Artículos
50ieme anniversaire de la mort de Jean-Joseph Rabearivelo (1987), Présence Africaine: 3-4.
40ième anniversaire de la revue Présence Africaine (1987), Présence Africaine. 144: 11-17.

Narrativa

Le prince Razaka (1995), París: Présence Africaine




Poemas  
Jacques Rabemananjara
Traducción: Beatriz Roldán Artiaga

Nota: los poemas de Jacques Rabemananjara y sus traducciones, que presentamos a continuación, fueron publicados en el en la antología bilingüe Poesía negra de expresión francófona, Aldabalejo Libros / Colección Lancelot, 2007, ed. Francisco Torres Monreal, págs. 52-59.

 

Tormento

¿Pero Qué éramos nosotros antes
y qué era el mundo en sí?
Doble nada en el caos.
Granos de polvo en el camino.

En vano, nuestros pasos en la arena
grabaron la imagen del emblema.
Toda la fauna del desierto
vio nuestras sombras caminar.

Dos sombras caminando noche y día
en el albor del universo.
Noche y día caminando, sin tregua,
en busca de nosotros mismos.

Pero ¿qué éramos
si no nuestro propio tormento?

¿Qué meta al final de la carrera?
Nos quemaba hasta los huesos
la sed de dioses y de presagios;

Apenas en las cimas de las cañas
un destello de rocío.
En el aire apenas un juego de pájaro
para animarte, ¡Oh paisaje!
Un mar, un muro en nuestros pasos...

Sin embargo,
Ningún límite a nuestros impulsos.
Ninguna frontera a la aventura.
¿Quién liberó, pues, nuestros días de sus pecados?

Un viento mece las hojas muertas
en el silencio de las alamedas.

El amor se lanza.
Una tromba de fuego se lleva las almas desnudas.
Un agua brilla, lustral, en las grietas de las rocas.

¡Pero quién, quién liberó pues
nuestros mortales días de sus pecados!
¡Y qué garganta insaciada
sueña de este modo con eternos manantiales!

Una piedra arrojada en la noche
turba los estanques infinitos.

Un destello de rocío
me torturó con tu deseo,
Oh, pozo sellado del Paraíso.

El desnudo mármol del brocal
sangra cercano al Mediodía.
¡Y tienta mis sedientos labios
el secreto de las aguas subterráneas!

¡Oh! ¡Qué garganta insaciada
sueña con imposibles manantiales!

De repente todo es eternidad:
el segundo y la palabra,
el soplo y el silencio.

Entre el círculo de elegidos, dos brazos de marfil cerraron la nube.
Dos brazos de marfil apaciguaron el tumultuoso horizonte.
Y nos cogió en sus redes como a peces en una nasa
el puro abrazo del Estío...

Pero ¿qué éramos nosotros?, pero ¿qué éramos nosotros?, pero
¿qué éramos nosotros antes?...

(Rites millénaires, 1955)




Tourment



Mais qu’étions-nous avant cette heure
et qu’était le monde lui-même ?
Double néant sur le chaos.
Grains de poussière sur la route.


En vain, nos pas ont sur le sable
écrit l’image de l’emblème.
Toutes les bêtes du désert
ont vu nos deux ombres marcher.


Deux ombres marcher jour et nuit
sur la blancheur de l’univers.
Jour et nuit marcher, sans relâche,
à la recherche de nous-mêmes.


Mais qu’étions-nous
Sinon le tourment de nous mêmes !


Quelle étape au bout de nos courses ?
Elle nous brûlait jusqu’aux os,
la soif des dieux et des présages;


A peine aux cimes des roseaux
Un scintillement de rosée.
Dans l’air à peine un jeu d’oiseau


pour t’animer, Ô paysage !
Une mer, un mur sur nos pas...


Pourtant,
Nulle mesure à nos élans.
Nulle frontière à l’aventure.
Qui donc a délié nos jours de leur péchés ?


Un vent berce les feuilles mortes
dans le silence des allées.


L’Amour fonce.
Une trombe de feu ravit les âmes nues.
Une eau brille, lustrale, aux fentes des rochers.


Qui donc, qui donc a délié
Nos jours mortels de leurs péchés !
Et quelle gorge inapaisée
rêve ainsi d’éternelles sources !


Un caillou jeté dans la nuit
trouble les étangs infinis.


Un scintillement de rosée
m’a torturé de ton désir,
Ô puits scellé du Paradis.


Le marbre nu de la margelle
saigne à l’approche de Midi.
Et tente mes lèvres torrides
le secret des eaux souterraines !


Oh! quelle gorge inapaisée
rêve de sources impossibles !


Tout est soudain éternité :
La seconde comme le mot,
Le souffle ainsi que le silence.


Parmi la ronde des élus, deux bras d’ivoire ont clos la nue.
Deux bras d’ivoire ont apaisé le tumulte de l’horizon.
Et nous a pris dans son filet comme poissons dans une nasse
la pure étreinte de l’Été...


Mais qu’étions-nous, mais qu’étions-nous, mais qu’étions-nous
avant cette heure !?...


(Rites millénaires, 1955)









Aquí el círculo
estrecho de la prisión
revienta.
Y las paredes,
Y todas las barreras y todas las órdenes
Revientan, y la cara de los molochs,
y la lengua de todas las víboras anacrónicas.

Vano el abrazo del horizonte,
Hasta la misma bóveda del cielo
Reventará
¡Madagascar!

¡Te saludo, Isla!
Desde los confines de mis tormentos
¡te adoro!

¡Maldito sea el inicuo ídolo
que se aproxima con demente gesto
dispuesto a frenar los tiernos brotes
y el crecimiento de espigas florecientes!

¡Llora, Madagascar! ¡Llora!

Vacíos estarán mañana
los graneros de Esperanza.
Vacíos los campos antaño
colmados de polen y de luz.
Grita un lejano pájaro, agudo.
en la encrucijada de cuatro brisas.
¡Nuestras desdichas alimentan a los cuervos
y nuestra juventud a las tumbas!

(Antsa, 1961)





Ici le cercle
étroit de la prison
éclate.
Et les murs,
et toutes les barrières et toutes les consignes
éclatent, et la gueule des molochs,
et la langue de toutes les vipères anachroniques.


Vaine l’étreinte des horizons.
La voûte même du ciel
éclatera,
Madagascar !


Je te salue, Ile !
Des confins de mes tourments,
je t’adore !


Maudite soit l’inique idole
qui s’en vient d’un geste fou
fausser l’élan des jeunes pousses,
l’essor des épis jaunissants !


Pleure, Madagascar, Pleure !


Vides seront demain
les greniers de l’Espérance.
Vides les champs jadis
peuplés de pollen et de lumière.
Un haut papangue crie, perçant,
à la croisée des quatre brises.
Nos malheurs gorgent les corbeaux
et nos jeunesses les tombeaux!


(Antsa, 1961)










¡Fuente duradera y carne
de sueños resplandecientes como cabellos de cometas!
Te vuelvo a ver en la extrema unión de las novedades
hoy reconquistadas
en las siete profundidades siete veces impenetrables de los Antepasados.

En la curva de las largas cejas
he aprendido a domesticar al vivo jeroglífico
que con rubrica firme ha garantizado para nosotros las páginas en blanco
de la felicidad.

¡Para qué panegírico
el suave balanceo que mece, al andar, tus pasos a la derecha del
filarca!
¡Y ese lis en la nuca
impulso de melodía y estrofa de un poema de alto linaje!

¡Vulva, oh vulva de mi isla orlada de porcelana,
torbellino de suspiros que arrastra, en la mañana azul de amor,
interrogante del destino
cual cuerno del Aries al salir del zarzal,
la insignia varonil del cenit todavía desbordante de esperma y
de veneno,
el tirso de un dios loco que vibra, lanza-embriaguez en los
lechos de rosas de la orgía!

(Lamba, 1956) 






Source longtemps et chair
de rêves éclatants comme des chevelures de comètes !
Je te retrouve à l’extrême jonction des nouveautés
reconquises aujourd’hui
sur les sept profondeurs sept fois impénétrables des Ancêtres.


Dans la courbe des longs sourcils
j’ai appris à l’apprivoiser, le vif hiéroglyphe,
qui d’un coup de paraphe a garanti pour nous les pages blanches
du bonheur.


Pour quel panégyrique
le soupçon de roulis qui berce, à l’avancée, tes pas à droite du
phylarque!
Et ce lys de la nuque
élan de mélodie et strophe d’un poème issu d’un haut lignage!


Vulve, Ô vulve de mon île ourlée de porcelaine,
spirale de soupir où s’enroule, au matin bleu d’amour,
interrogateur du destin
comme la corne du bélier au sortir du buisson,
l’insigne maie du zénith encore tout débordant de sperme et de
venin,
le thyrse d’un dieu fol qui vibre, lance-ivresses, sur les
couches de rose de l’orgie!


(Lamba, 1956)