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domingo, 24 de junio de 2012

7224.- CARLA VALDÉS DEL RÍO



CARLA VALDÉS DEL RÍO
Nace en San Pablo, X región, Chile en el año 1985. Psicóloga de la Universidad Central.

Su obra ha sido antologada en Chile,España y México y publicada en diversas revistas electrónicas. En el año 2006 se le otorgó la beca de la Fundación Pablo Neruda. Es co-fundadora y miembro del grupo de gestión cultural, "Cultura a la Vena"(www.culturaalavena.com.)

Ha participado en diversos encuentros poéticos, entre los que destacan el "Segundo Congreso de Poesía Andina y la Región de Coquimbo" (2006), el "Primer Congreso de Mujeres Poetas del Conosur: Con Rimel" (2006), "Descentralización poética"(2008), "V encuentro Internacional de Poetas :Chile Poesía (2008)" , la "1° Cumbre Latinoamericana de Poetas emergentes" (2009) y del Encuentro Internacional : Poesía y Diversidades : Perspectivas Críticas del Bicentenario (2010).






Definición I


"Se busca sien para depositar el silencio  
¿De qué?
v O c E s"


¿Carla, fuiste tejiendo el verso bajo esqueletos de desamor o te fugaste del cuerpo por temor a morir descalza?
Tu mayor terror fue el silencio impenetrable
El grito hondo que poseía de pavor las cosas
Te conformaste con callar, con hablar bajos los arcanos del origen
Que tu miedo no era el aquí ni el ahora

El llanto escondido en pestañas irresueltas
(Brotando las miles de ausencias en donde tienes parte, no arte………)

Pánico a despertar del silencio de las cosas
De las voces irresueltas que te atan a la demencia

¿Pretenderás seguir atada a la voz que canta detrás de ese submundo gris que te ofuscas en ver o levantaras los brazos amando la lluvia que te moja sabiendo conscientemente que no estás? …………

Solo oyes una voz confusa que desde lejos provoca autoconciencia


Lagrima cayendo en el desdén
Zapatos sucios taconeando tiniebla
Niños riendo por temor a sentir tristeza
Amor en el lado otoñal

(………………………………..Distancia….)



Definición II

Yo no sé de pájaros
No conozco la historia del fuego
Pero creo que mi soledad debería tener alas.
(A.Pizarnik)

¿Carla, en que punto del precipio inconstante están las trizuras de tu esqueleto?:
¿Se acercan a la deriva inconsciente de las palabras movedizas o sucumben bajo la tierra en dos puntos suspensivos que se atacan?

¿En que raíz estás vagando, sobre que punto terrenal te doblegas los ojos?
¿Atacas mujer los lienzos del sonido febril en busca de signos puntuales cercanos a la muerte o ríes constantemente en busca de fugas lejanas al silencio?

¿Cual es tu punto de origen mayor: tres versos activos revelando miedo, o tres toques silenciosos de lluvia sobre el cielo azul?
¿Amas los gritos constantemente atónitos en noches desiertas o intuyes el fuego plano de la carne?


Carla, en que instante bailaste hasta convertirte en sombra ¿?








Mujer
Que ama desnuda el tiempo
Predice historias escondidas en los zapatos
Sucumbe en el acto virginal de amar
Orgasmea en notas musicales de silencio
Grita por temor a suicidios colectivos de sangres

Se abstrae del mundo
Abre sus ojos vírgenes a la muerte
Se parte en fragmentos del origen
Cruza las piernas por temor a sollozar al viento……

Se entrega a vacíos devueltos por sombras:
                                                          Sin temor a propagar fuego.




***



El poema es un esqueleto
Hacedor de tiempos,
Más allá de las ventilaciones sublimes del aire.

Se irrita,
Se llora a sí mismo: en el plasmo de las soledades conjuntas
Tiene miedo de gritar
De huir por pasadillos oscuros que no le pertenecen.

Ama: Lo profundo real de las cosas
Se escabulle entre rincones misteriosos
Suspira, ríe, nada entre aguas distantes de temor….

Me dice: Muere, palpita, retumba contra las piedras

                                                          ¡Haz de mi voz la ensenada lúdica del silencio!








El después


Penetro tu sintaxis corpórea
en la inmediatez del grito,
deambulo en la memoria de tu cuerpo
y me quedo:
Exhausta
Original
Trascendente,
siendo un mantra en nuestros hilos de respiración.

En el después, se arrincona una mirada inexistente
un viento de paloma en el hueco del mundo
el parto de dos huesos crudos expandiendo el origen
un titular que no nos habla sino desde el regreso.

Recorro entonces, el reposo
lentamente en un movimiento entregado a la materia inicial
del fragmento
que nos corta.




La poesía


La poesía
Bailaba a si misma
rodante, clitoriana
Poseída de vértebras en luchas selváticas
cuerpo contra cuerpo
en la raíz danzante de desconsciencia.

Se auto gemía un orgasmo infinito,
en los zapatos y tacones de una moneda flamenca
dispuesta a parir un haz gelatinoso.

Haciéndose silencio
fragmentábase en dos cuerpos a punto de adorar al grito

Manoseábase a si misma,
interactuado sus propias fibras

(A un pulso del suicidio:
la cama son siete robles
llorábase la sombra por no caer)






Yo quería ser tu lolita

tú que en mi niñez me nombraste volcán,
conociste el fuego extenso de mis ideas,
mis climax ocultos en el verbo.
Yo te habitaba con gemidos demenciales,
te libaba con mis sílabas calientes
tan humana como inmaculada recitaba
poemas de Nabokov en tus bordes.
Yo quería ser tu Lolita,
y que te colgaras gimiendo de mis trenzas
yo quería que me pintaras con lápiz labial
el pubis,
yo oraba por excitar tus canas nacientes
en mis triángulos.
Yo tenía un himen,
mitad infancia mitad mujer
mitad ausencia mitad nostalgia
hecho para tu boca, para tus manos
para tu piel trigueña
que huyó a esconderse en lo blanco.
Tú me enseñaste a odiar los caramelos
y adicta a la nicotina post sexo,
tú me enseñaste que los puertos son extensos
y caóticos para esconder lo brutal.





Selección de Ero-Fragmentos


XI

El orgasmo,
danza cadente en las notas musicales
del ritmo.
Por eso, tengo sonidos hondos
para anidarte.


XII

Del temblor nace la música
y desgarra el grito,
en el baile de los muslos,
nace el Placer.


XIII

Corté mis piernas,
para no sentir el murmullo acuático
de tus lenguas flageladas
y los m o v i m i e n t o s.


XIV

Llevo una noche adolorida,
en el musgo de mis caderas,
curvándose en tus escapadizas
líneas de dolor.


XV

Gózame, enciéndeme
Cántame en los senos,
los ritos de la demencia.