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viernes, 4 de mayo de 2012

6838.- TOM SCHULZ




Tom Schulz (Alemania)
Nació en 1970 en la Oberlausitz y creció en Berlín Oriental. Actualmente vive y trabaja como autor y editor en Augsburg. Ha publicado poemas,prosa, reseñas y aguafuertes en varios periódicos, revistas y antologías, así como los poemarios Städte, geräumt (1997), Trauer über Tunis (2001), Abends
im Lidl (2004) y Vergeuden, den Tag (2006). Con Björn Kuhligk publicó Das Berliner Kneipenbuch (2006), una colección de cuentos dedicados a bares berlineses. Editor de la antología de poesía política alemana “Actual alles außer
Tiernahrung. Neue Politische Gedichte” (2009).



Cracovia en la niebla

en la calle de las palomas
llueve desde las ventanas
un hombre vende libertad
a su perro
descendí
hasta el mar
no había ni uno
tal uno
sentía
el viento, lo inalcanzable
reposaban en las olas pocos gramos
del mundo
mientras una mujer
más oscura que la hermana de Trakl
junto a mí
se esfumaba en el sueño

Versión de Daniel Bencomo





Kanon vor dem Verschwinden

die Trauerränder, die nachtblau
zerstochenen Venen; die Geburtstagskarten
ins Jenseits, während du durchgefeuert wirst
im Universalsarg, einfachste Ausführung
wie verrinnst du denn und dein Pferd
Rosinante; ich singe
dass dem Tod kein Scheich
Tum gehören soll, keine wüste
Wüste
wer kippt den Heilerde
Cocktail herunter, der zwischen den Zähnen
knirscht, vor der 24 Stunden globalen Versand
Apotheke, wer nippt am Scheidebecher
und lässt die Heide Einbetten, Umbetten
Ankleiden postmortal erblühen
bei den Tumorspendern, den Asbest
Fenstern eines kranken Hauses am Rande
der Schlafstadt, wo die kranken Schwestern
alle Gestern zurückrufen auf den rational
pharmaverwirrten Tablettenwagen, mit schwarz
verfärbten Handschuhen, bei den endos
kopierten Bildern, auf denen die Geschwür
Blumen zum späten Rot Harnstrauß
Trompetensolo hinwuchern
an den letzten Novembernächten, so mild
dass du mich ausziehst, bis unter die skelettartige
hautfarbene Unterwäsche, als würden wir in
einander eindringen wie lotsenlose Flug
Körper in verletzte dahin treibende Lufträume
wovon singst du denn und dein langer Insel-Eistee
der für keins der Manhattan die Wette annimmt
ich swinge und sage, ich heirate die drei Schwestern
und dem Tod soll keine Gründerzeitvilla bleiben




Canon previo a la huída

la mugre en las uñas, las venas picadas
de un azul nocturno; las tarjetas de cumpleaños
rumbo al más allá, en eso te calcina
el atáud universal, el modelo más sencillo
cómo te escabulles y tu corcel
Rocinante; yo canto
que la muerte no es propia de Emir
Ato alguno, ningún desierto
de cierto,
quién tiró la tierra terapéutica
del cóctel, frente a la farmacia 24 horas
con envíos a todo el mundo, quién da sorbos en el cáliz del coño,
y deja a los paganos rezos –perforar, adorar,
vestirse– florecer postmortem
junto al expendedor de tumores, a la ventana de
asbesto de una clínica enferma, en plena orilla
de la ciudad dormitorio, ahí las enfermeras, enfermas hermanas,
todos los ayeres, llaman de nuevo al racional
farmaconfuso carro de tabletas, guantes
teñidos de negro, al lado de las fotos de la endos-
copía, donde las úlceras
floridas proliferan en un rojo tardío, ramo de orín,
sólo de trompeta.
en las últimas noches de noviembre, tan tibias
que puedes desvestirme, hasta dejarme en trusas
color piel y forma de esqueleto, cual nos in-
vadiéramos el uno al otro, como cuerpos
voladores erráticos, en un aire propulsor lastimado.
sobre qué es que tú cantas y tu helado té de larga ínsula,
que no apostaría por nadie de Manhattan
tarareo mi swing y digo: me caso con las tres hermanas
y no le quedará a la muerte ni una villa de la era industrial

Versión de Daniel Bencomo